9.15.2018

El reencuentro

Debo confesar que de vez en vez, abro tu perfil en facebook. Miro tus fotos y me pregunto qué pudimos haber sido. Observo tus ojos y la sonrisa que extiende por tus labios, el hoyuelo en tu mejilla, los lunares que forman constelaciones en tu rostro... Entonces sonrío. Feliz de haberte conocido, feliz de sentir esto y aferrarme a la idea de que las cosas han ocurrido por algo.
En verdad, estoy agradecida con el universo por haber cruzado nuestros caminos.

Sé que nos volveremos a encontrar y que sonreirás, y yo te sonreiré. Entonces sabremos si estamos listos para decir hola o adiós.


8.12.2018

agradecimiento

qué bonito es volverte a ver
y sentir solo agradecimiento
el interés potenciado
me doy cuenta que todo lo pasado ha pasado
y ya, no más
no habrá más

5.22.2018

Al chico que me gusta

No tengo idea de cómo comenzar, así que iré al grano: 

Te agradezco infinitamente por haberte aparecido una tarde de miércoles, por inclinarte en el marco de la puerta y comenzar a charlar; después, por hablar de cine, música y de la vida. Te agradezco por no responder los mensajes de texto enseguida y no mentir, por demostrarme que tenías una vida desconocida; te agradezco por compartir tu música conmigo, recomendarme películas, compartir intereses y divertirme de vez en cuando. Te agradezco por la tarde que me regalaste y que me hizo darme cuenta que, eso que se venía asomando de a poco, era real. 

Te agradezco por haber llegado de forma inesperada, tan sútilmente.

Te agradezco que hayas llegado así porque, por primera vez en la vida, no caí por las ilusiones mentales que creé de una persona, sino por la persona en sí. Caí por el chico que discutía conmigo sobre feminismo y aborto; por el que me hablaba de leyes y quien investigó los agujeros negros después de haber visto Interestellar.

Yo no quería que esto pasara, pero pasó. Y estoy feliz por ello.

Te agradezco en verdad, porque contigo aprendí a no esperar nada. Aprendí que yo no te cambiaría, que las cosas no se darían como en las películas. 

Te agradezco porque nunca había llegado tan lejos con alguien; me ayudaste a cambiar. Aprendí a enfrentar ciertos miedos, aprendí a hacerme escuchar. Cuando pronuncié esas dos palabras, "Me gustas", me superé a mí misma. Y no lo habría podido hacer si no hubieses estado allí.

Así que, aunque las cosas no se han dado, no han fluido, te agradezco por todo, por ser tú y sobretodo, por haberte cruzado en mi camino.

Con cariño siempre, 
Ana.